Maneja las herramientas. Tú haces el trabajo.
La IA de aukimi no te entrega una imagen terminada. Recurre a los mismos controles que usarías tú —crear una capa, añadir un nodo, escribir notas en una pista— dentro de tu documento, donde puedes verla actuar y deshacerla.
Llama a las mismas acciones que tú
Nada está tratado como caso especial para el modelo. Cada módulo publica un registro de acciones —crear una primitiva en Sculpt, añadir un nodo en Matter, escribir notas en una pista del DAW— y la IA es simplemente otra invocadora de ese registro. Si una acción no existe para ti, tampoco existe para la IA.
- Vectra — 33 acciones, Engine — 32, Sculpt — 29
- Inkwell — 22, Pigment — 20, Matter — 19
- Composer — 18, Pulse — 17, Retopo — 15
Funciona en tu pestaña, sobre tu documento
El bucle de razonamiento se ejecuta en tu navegador, no en un servidor, y se detiene tras ocho pasos. Las herramientas se ejecutan en la pestaña que tienes abierta, lo que significa que el servidor nunca toca tu documento, y no podría hacerlo: no tiene ninguna ruta hasta él.
Todo cambio es reversible
La IA es responsable de lo que crea. Cada módulo ofrece una forma de revertir específicamente los cambios de la IA, así que aceptar una sugerencia nunca es un compromiso definitivo. Esa es la diferencia entre un colaborador y una máquina tragaperras: siempre puedes deshacer la última jugada.
El modelo se ejecuta en nuestro propio hardware
Los prompts se envían a un modelo que alojamos nosotros mismos, no a una API de terceros. Lo que escribes en el editor no se convierte en datos de entrenamiento de otra empresa camino de una respuesta.
Pruébalo en tu propio proyecto
El compañero de equipo vive en un panel dentro del editor. Pídele algo pequeño primero: funciona mejor como un par de manos extra.
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